“Comprobamos que la herida era de bala, la taponamos con un dedo y, masajeamos manualmente su corazón, hasta que éste recuperó el ritmo cardíaco“, explicó la médico.
Archivado bajo: Impactante, Salud/Ciencia
Name (required)
Mail (will not be published) (required)
Website
Avíseme a través del correo electrónico si aparecen nuevos comentarios