Zorrilla cuenta que en una ocasión solicitó empleo en una empresa privada que le puso muchos obstáculos. “Coloqué mi hoja de vida en la Secretaría de Trabajo y a través de ellos una cadena de supermercados me contactó para entrevistarme y asistí. Como mi currículo no decía persona con discapacidad, se sorprendieron al verme. El guardia que me atendió no me dejó pasar y llamó al departamento de recursos humanos diciendo: ‘Aquí hay un inválido buscándolos…’ Al escucharlo le aclaré que no lo era, que era el licenciado Zorrilla que venía por el puesto”. Las personas con discapacidades físicas pelean cada día por ingresar al mercado laboral y que la sociedad reconozca y respete sus derechos como ciudadanos.
